¿Qué tal todo? Ahí vamos, señor camarero

vinos-cuadroMe maravilla esa pregunta y respuesta correlativa, tan breves pero tan expresivas.

Y es que aparte de su dificultad de traducción a otros idiomas, cada vez se utiliza más cuando nos tropezamos un conocido en la calle.

La pregunta a quemarropa “¿Qué tal todo?” es un jaque al rey, un directo al mentón, que demuestra o bien un saludo vacío y la pereza del que pregunta, o más frecuentemente la invitación al interpelado para que resuma en unas palabras las prioridades de su vida, preocupaciones o éxitos (¡casi nada!).

La respuesta “Ahí vamos” es un enroque, un proteger la intimidad y circunstancias, que demuestra también, o la respuesta vacía y la pereza del que contesta, o mas frecuentemente el cerrar de un portazo la intimidad a la curiosidad del que pregunta.

Viene la caso esta reflexión porque cuando almorzaba con unos amigos en un restaurante de alto copete (y alta factura), a mitad del primer plato, el maître nos interrumpe la animada conversación nos espeta un “¿Qué tal todo?” a lo que respondí tragando con dificultad lo que se calificaba de “croquetas espumosas”, un “Ahí vamos, gracias”. Sigue leyendo “¿Qué tal todo? Ahí vamos, señor camarero”

El timo de la etiqueta o la manipulación por la ciencia (MacScience)

fradudesEs curioso que nos cautive el anuncio de una conocida multinacional de electrodomésticos apelando a nuestra vanidad (“Yo no soy tonto”) y sin embargo, somos tan cándidos que nos dejamos engañar en la cesta de la compra día a día, no sólo en el precio sino en lo que compramos, pues la manipulación comercial se ha sofisticado con etiquetado confuso y de referencias científicas o pseudocientíficas que nos confortan como una versión actual del timo de la estampita, o de la etiqueta.

La sociedad nos ha enseñado a buscar nuestro rol profesional y nuestro nicho educativo. Nos encauza hacia una profesión y frecuentemente fuera de ahí “échate a dormir”. Eso explica que existan abogados que ignoran porqué sube y baja la marea, y oceanógrafos que desconocen quien designa a los miembros del Tribunal Constitucional, o matemáticos que no saben que la piorrea no es una enfermedad venérea, como médicos que desconocen como orientarse de noche con la estrella polar.

No se trata de ser un hombre del renacimiento. Tampoco de confiar en Wikipedia o en las posibilidades de la web. Ni puede aducirse el ahorro de neuronas porque si no se utilizan se encogen y oxidan.

Se trata solamente de mantener cierta curiosidad intelectual. Un afán de conocer el porqué de las cosas. Ese conocimiento aparentemente inútil puede que aflore cuando menos se le necesita y que solucione problemas graves en el futuro, sin olvidar el goce intelectual de avanzar en conocer mejor el planeta y sus reglas. Con el conocimiento viene la tolerancia y la humildad con respeto al criterio ajeno pues pueden existir distintas razones y conductas tan legítimas como las que poseemos.

Además tal curiosidad intelectual se hace perentoria cuando se trata de alimentarnos pues los fraudes acechan. Sigue leyendo “El timo de la etiqueta o la manipulación por la ciencia (MacScience)”

La deliciosa experiencia de ser invitado a un txoko

cocineroEl pasado viernes tuve la enorme fortuna de ser invitado, junto a un puñado de amiguetes a un txoko en Bilbao.

Parece ser que el origen de estas sociedades gastronómicas vascas radica en la búsqueda a mediados del siglo pasado de un lugar de esparcimiento, situado a pie de calle, donde el trasvase de población rural hacia la ciudad, reclamaba lugares de confianza para poder eludir los horarios y limitaciones propios de tabernas y restaurantes.

Y además, como no, obtener ventajas económicas ya que los socios pagan pero todos se benefician. Hoy día, son asociaciones sin ánimo de lucro, o mas bien asociaciones con ánimo de esparcimiento sano. Y como tales asociaciones poseen sus propias normas de acceso (algunas reticentes a la presencia femenina, por tradición o prejuicio), de manera que ni los turistas ni los curiosos por mucho que exhiban credenciales, pompa o dinero, pueden acceder ya que  el pasaporte de entrada es el beneplácito o invitación de los socios.

Los socios cocinan personalmente, traen invitados de su confianza, y además se encargan de recoger platos y limpieza de la mesa que utilizan. La velada sin límite temporal, con tertulia, partida de cartas o canciones. No hay lugar para televisiones pues la sociedad gastronómica es para disfrutar en compañía y no para asomarse al exterior o aislarse de los otros. Todos respetan al prójimo y se saludan con sanísima complicidad.

La confianza reina, ya que cada socio, además de la cuota periódica, anota lo que consume y lo paga, sin pícaros o aprovechados. Sin contables ni auditorías. No hacen falta. En suma, una comunidad solidaria y modélica que gira en torno al buen yantar.

Pero veamos la experiencia Sigue leyendo “La deliciosa experiencia de ser invitado a un txoko”

Diez restaurantes recomendables en La Bañeza y aledaños

La Bañeza es un paraje privilegiado al sur de la provincia de León. A medio camino entre Coruña y Madrid (a 18 kilómetros de Astorga y 50 de León) y ofreciendo un enclave que en verano resulta relajante. Cielo de día azul y claro y cielo nocturno estrellado. Calor a mansalva con noches frescas que invitan al relajo. Y piscinas públicas que permiten refrescarse antes de la cañita de media tarde.

La Bañeza es famosa por muchas cosas, especialmente por sus legumbres y por los célebres imperiales (un mantecado inigualable); puede pasearse por la Calle del Reloj, cuajada de atractivas confiterías, o la añeja Calle Astorga, y visitarse alguno de sus tres Museos (Alhajas, Alubia y Harinero, tres paseos por la tradición), pudiendo admirarse las fachadas vistas con arte callejero de graffitis enormes de artistas de renombre; además cuenta con un vistoso mercado de sábado donde las frutas y hortalizas naturales alternan con tenderetes de marchantes y gitanos de voz suelta y honrada.

En el centro su plaza mayor de tamaño “menor” está presidida por la Iglesia de Santa María con campanario que aturde y rodeada de casitas de ensueño, en plazoleta con terracitas acogedoras. Una población cuna del músico y compositor Odón Alonso, del poeta Antonio Colinas, además de tres magistrados del Tribunal Constitucional (Gloria Begué Cantón y Roberto García-Calvo, de nacimiento y María Emilia Casas, de adopción).

Pues bien, por si alguien en sus cercanías se pregunta si hay algún restaurante accesible y asequible, de comida de calidad y buen precio ahí van unas sugerencias. Nada de comida extravagante o experimental ni de comida de tropa juvenil, sino eso que la gente con buen gusto y modesta solemos buscar; tranquilidad, limpieza,buen servicio y productos de calidad, sin precios desorbitados ahí van diez recomendaciones.

Eso sí, si alguien desea probar algo típico que no olvide las ancas de rana, aunque dependen de la época (en verano necesariamente) y si el restaurante cuenta con algún “ranero” profesional que se la suministra (sin ser de Tailandia); están deliciosas por la salsa que acompaña, aunque hay que pagarlo. Sigue leyendo “Diez restaurantes recomendables en La Bañeza y aledaños”

Tolerancia cero con los asesinos alimenticios silenciosos

habito maloSi hoy día siguiésemos las voces alarmistas en nutrición acabaremos por no comer nada, por vivir en una burbuja y alimentarnos por un tubito de aire, e incluso ni eso por su posible contaminación.

Nada mas patético o absurdo que alguien que se dedique al ayuno total por descartar la carne por las grasas, los vegetales por los pesticidas, el pan o los postres por propiciar el engorde, el vino por hacer perder la serenidad, etc.

Como siempre, en la moderación está la clave de la existencia y vida sana. Nada escaso ni nada en demasía. El problema es saber lo que supone consumo moderado para cada persona en cada momento, según su propio metabolismo y hábitos. Además es muy difícil ser objetivo cuando cada uno nos convertimos en nuestros propios jueces llamados a fijar la moderación y cuando todos encontramos la coartada para comer o beber lo que no debemos so pretexto de ese mantra de “Por un día…” o con ocasión de cualquier celebración o ágape.

Sin embargo, hay que ser consciente de una doble variable que nos acecha como consumidores en nuestra dieta.

De un lado, las limitaciones de la ciencia pues se producen infinidad de avances acelerados de productos alimenticios, con tecnología y química alimentaria, que nos disfrazan sabores, olores, forma y aspecto, mientras que los controles de sus efectos secundarios van mas lentos. En otras palabras, así como los medicamentos antes de salir al mercado requieren infinidad de pruebas de eficacia e impacto colateral, en el caso de los productos alimentarios existen controles genéricos y mas rutinarios, dejando a posteriori, en virtud de denuncias o sospechas el seguimiento de sus efectos secundarios o inexplorados.

industriaDe otro lado, los intereses comerciales de las grandes empresas y multinacionales. Los Estados no están en condiciones de frenar el desarrollo económico; los mercados son sensibles a las presiones publicitarias, mercantiles y lobbies, sin olvidar las reacciones jurídicas de las empresas cuando lanzan un nuevo producto que no puede esperar ni puede fracasar. La finalidad de toda empresa es el lucro y este es vender. Y la publicidad solo muestra la cara amable de los productos para cumplir su fin.

Los consumidores y sus asociaciones son mas débiles y lentos que la industria alimentaria.

Esto explica que todos somos un poco conejillos de indias. Así que, sin ánimo catastrofista ahí comparto algunos alimentos altamente sospechosos. Y ni soy nutricionista, ni médico, ni investigador, pero me agrada formarme con sentido crítico y compartir las conclusiones. Luego allá cada cual con su libertad.

Y es que quizá consumir estas cuatro sustancias no daña necesariamente a todo consumidor, pero si reducimos drásticamente su consumo, con toda seguridad no nos perjudicarán. No están los tiempos para correr riesgos.

Veamos los cuatros asesinos silenciosos. Hay muchos más, pero por algo se empieza. No está de más tener unas nociones de cosas que comemos con inocencia y que nos pueden pasar grave peaje a la salud. Sigue leyendo “Tolerancia cero con los asesinos alimenticios silenciosos”

20 curiosidades de la sidra que necesitas saber en Asturias

IMG_6644Posiblemente Asturias es el paraíso natural porque ya Adán tomó la manzana, aunque no le dieron tiempo para hacer sidra.

Lo cierto es que es el único lugar del mundo donde se escancia, esto es, se “tira” en chorro la sidra desde la botella con el brazo levantado por encima de la cabeza hacia un vaso de boca ancha que se sujeta en la otra mano. Durante unos instantes un río dorado de sidra salpica y canta al chocar con las paredes del vaso hasta alcanzar la dosis que de forma rápida se bebe con ansiedad y se arroja el poso al suelo.

Pero no es la única singularidad y bien está informarse rápidamente para poder opinar en tertulias o mejor aún, para poder tomar “un culín” de sidra y disfrutar. Y además descubrir que disponer de sidra natural es contar con una bebida mágica de efectos igualmente mágicos en la salud y la vida social.

Pasen y vean, las 20 curiosidades que todo visitante de Asturias debería conocer… y disfrutar Sigue leyendo “20 curiosidades de la sidra que necesitas saber en Asturias”

Chocolate para vivir mejor

chocolateConfieso que el chocolate siempre me ha cautivado. Desde la infancia en que salía a corretear con un trozo de pan y varias onzas de chocolate, creo que me quedé prendado de esa combinación de color brillante y sólido, con un sabor redondo y persistente que manda al cerebro chispazos de placer. También ayudaba a disfrutarlo su escasez, pues sabemos que la abundancia mata el deseo.

Sin embargo, la magia se rompió en la madurez con la mala noticia de ser portadores de azúcares y grasas, o sea, bloqueo de tuberías y engorde.

Y  ya que los grandes placeres van perdiendo la fe en mí, he recuperado la fe… y la práctica de este pequeño gran placer, pero con conocimiento de sus secretos. Sigue leyendo “Chocolate para vivir mejor”

El dulce reto de sobrevivir a las comidas de navidad

No deja de ser una paradoja que las comidas navideñas sean momentos entrañables (se aparcan problemas, se está con amigos y nos enfrentamos a las viandas con generosidad), pero que a veces nos remueven las entrañas de arrepentimiento por los excesos a los que nos dejamos llevar porque somos débiles.

En mi caso, “voy de oca en oca y almuerzo porque me toca” con un encadenamiento de almuerzos y cenas, que responden a una triple categoría. La de los amigos, la del trabajo (que no es incompatible con los amigos, evidentemente) y la de la reunión de grupo (promociones académicas, etc).

¡Y que no falten! Mas vale lamentarse por el exceso de convocatorias que por la soledad ante un teléfono que no suena.

El problema radica en que tales eventos pueden expandir mas de lo que el hígado, la cartera y el tiempo disponible pueden soportar. En tu contra juega si eres educado y agradeces que te inviten a asistir y aceptas. No digamos si  se tiene mucha vida social o múltiple proyección laboral, pues entonces se multiplican los ágapes de amigos, trabajo o promoción. Si por añadidura somos personas que disfrutamos la buena compañía,  el relajo festivo o la buena comida, pues nuestra debilidad nos lleva a embarcarnos en tan frenéticas bacanales.

El resultado es una situación en que  tras los buenos momentos sobreviene el “arrepentimiento sano”. Y digo “arrepentimiento sano” porque aunque siempre nos engañamos con el castizo dicho (“Que nos quiten lo bailao”) los excesos se pagan y provocamos un desequilibrio en nuestra rutina y lo que es peor, en nuestro estado físico.

 Se impone el contraataque. Sigue leyendo “El dulce reto de sobrevivir a las comidas de navidad”

Diez curiosidades utilísimas para parecer un experto en marisco

sidreriaLa pasada semana tuve ocasión de visitar el recomendable Acuario de A Coruña y me maravilló conocer tantas cosas que no sabía de peces, mariscos y cetáceos. Pero lo mas importante es que siempre son bienvenidas algunas curiosidades sobre el marisco que nos permitirán salir airosos de una coctel, velada o ágape, demostrando que conocemos los secretos de las viandas del mar. Y además bien está saber lo que comemos y como no debemos ser engañados en pescaderías o restaurantes.

Seguro que muchas las conocéis pero solo con una que os sorprenda, habrá merecido la pena. Al menos son cosas que yo he aprendido ya talludito y me gusta compartirlas. Sigue leyendo “Diez curiosidades utilísimas para parecer un experto en marisco”

El placer de alborotar sin molestar en los restaurantes

El otro día fue noticia que la Reina de Inglaterra en un banquete afeó al piloto de fórmula uno Lewis Hamilton su comportamiento por tener la osadía en un banquete de dirigirse a la Reina para saludarla puesto que antes tenía que haber conversado con quien tenía a su izquierda y posteriormente debería volverse hacia su derecha para conversar con la propia Reina, quien debía abrir el diálogo.

Pase como anécdota pero realmente deja entrever lo absurdo de cierta etiqueta y formalismos que relajan el ambiente distendido que debe reinar en un almuerzo.

Hoy días hay almuerzos de trabajo, almuerzos sociales y otros eventos en torno a una mesa donde la rigidez y frialdad están presentes. Son reuniones tranquilas, con tono suave y lento.

Personalmente pienso que el hecho de compartir mantel supone abrir un espacio de intimidad que libera de guiones y permite la espontaneidad (muy distinto de la descortesía o mala educación). El problema son los límites.

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