Wifi gratuito en los espacios públicos de Europa: ¿buena o mala noticia?

esperandoHa sido noticia la propuesta de plan de la Comisión Europea para que todos los espacios públicos de la Unión Europea (parques, hospitales, plazas, museos, etc) ofrezcan una conexión wifi gratuita antes de 2020 a cuyo fin se efectuará una inmensa inversión.

No sé si la noticia me alboroza o me estremece. Y me explico. Seguir leyendo “Wifi gratuito en los espacios públicos de Europa: ¿buena o mala noticia?”

La edad no se cuenta por los años

espejoCuando somos niños nos parece que el tiempo pasa lentamente y cuando maduramos se van acelerando los días y comenzamos a comprender aquello de “el tiempo pasa volando”, percepción subjetiva que tiene su explicación.

Pero hay un momento de la madurez en que somos indiferentes a la edad exacta que tenemos, e incluso llegamos a dudar la respuesta cuando nos preguntan, año arriba o abajo.

Y eso pese a que la cuestión de la edad es la mas planteada en cuestionarios, formularios, entrevistas profesionales, encuentros sociales o requisitos para actividades de riesgo.

En esta etapa, es importante dejar de lado la calculadora y ser consciente de que la edad no es cuestión de sumar años naturales sino de otras perspectivas, y bien estará librarnos de los prejuicios inherentes a la pura matemática para fijarnos en que la edad “va por dentro”. No sé quien decía que la edad no importa salvo que seamos un queso o un vino en barrica. Veamos… Seguir leyendo “La edad no se cuenta por los años”

Sentirnos vivos antes de que sea tarde

leon muertoTras el horrible atentado en Bélgica, el estremecedor accidente de autobús en Tarragona o el accidente aéreo de Fly Dubay en Rusia, todos ellos acaecidos en la última semana y todos ellos sembrados de muertos se impone una mínima reflexión, que será agridulce pero siempre viene bien plantearse el reto personal que os diré. Seguir leyendo “Sentirnos vivos antes de que sea tarde”

Cosas que guardamos para sentir el pasado

memoria daliEn vísperas de vacaciones me he propuesto realizar la limpieza de ese cúmulo de recuerdos y vestigios que se amontonan en cajones, armarios y trasteros esperando como Lázaro a que alguien les diga “levántate y anda”.

Guardamos infinidad de cosas inútiles bajo varias coartadas, siendo la mas socorrida la de “por si algún día… lo necesito, lo regalo, lo utilizo… etc”. Ese día futuro casi nunca llegará. Los ingleses tienen un dicho acertado de que “lo que guardas en el trastero y no utilizas en un año, jamás lo utilizarás”.

Sin embargo el apego a las cosas nos atenaza. Veamos los “rebaños” de recuerdos inútiles que suelen estar agazapados en los rincones domésticos. Seguir leyendo “Cosas que guardamos para sentir el pasado”

Mortadelo y Filemón: patrimonio de la humanidad

agentesLa aventura número 200 de Mortadelo y Filemón, publicada hace quince días con extraordinario éxito, me ha hecho recordar el papel que jugaron los tebeos en lo que somos y particularmente esos dos personajes. Leer esos tebeos fueron la puerta al placer de la lectura, la proa del rompehielos para vencer la resistencia del niño a leer. Tres en uno: lectura ávida, imaginación a raudales y humor gamberro. ¡Prodigioso! Seguir leyendo “Mortadelo y Filemón: patrimonio de la humanidad”

15 escenas musicales inolvidables para mi generación

escena musicales de cine La música inspira, la danza anima y el cine entretiene. Esos tres factores unidos pueden ofrecerse en una escena de cine que consigue conectar con nuestro estado mental y nos deja huella hasta el punto de que volver a escucharla y visionarla nos transporta a mundos de sensaciones increíbles.

Veamos las escenas musicales de mi generación (la llamada a vivir en plenitud tanto el último tercio del siglo XX como el primero del siglo XXI), o al menos, las que a mí me han impactado. Quizás ni están todas las que son, ni son todas las que están, pero creo que asomarse a ellas despertará algo en nuestro interior. Están en orden cronológico y hay que dejar la memoria suelta para que vague libremente mientras nos asomamos a ellas.

Seguir leyendo “15 escenas musicales inolvidables para mi generación”

Yo también fui a EGB en los Escolapios

dosY a párvulos y primaria. Y llegó la EGB y el BUP, y la democracia, y nos hicimos mayores… y muy mayores. Y mirando hacia atrás sin ira comprobamos que la memoria es benévola y agradecida.

Por alguna extraña razón la etapa escolar queda tejida con chispazos, flashes y momentos de emoción. Emoción por premios, castigos o zozobras. Las anécdotas no faltan, pero sobre todo parece haberse evaporado el rencor inmediato, el agobio por los deberes, las horas de aburrimiento, el tiempo que no avanzaba y los aldabonazos de las hormonas.

En fin, pasé catorce años en el Colegio Loyola de los padres escolapios de Oviedo. Un Colegio etiquetado “de curas” pero con bastante atmósfera de libertad para los tiempos que corrían. Allí pasé buena parte de mi infancia y adolescencia, y les debo lo que soy en gran medida, de lo bueno y lo malo. Por eso, como especie de catarsis, con bajada a los infiernos incluida me he lanzado a volcar mis recuerdos de esa etapa en un libro autobiográfico, pero cuyas imágenes posiblemente se repitieron en los colegios similares de la época.

Al final debo dar la razón a Aristóteles en aquello que decía sobre que “las raíces de la educación eran amargas pero el fruto dulce”.

El resultado es la publicación de un libro significativamente titulado “Yo también sobreviví a la EGB” (Memorias de una generación sin cachivaches tecnológicos)- Editorial Amarante, 2016.

pensandoPor sus doscientas páginas desfilan mis recuerdos y experiencias de infancia y adolescencia en torno al Colegio, la visión de profesores y alumnos, salpicado de puntuales reflexiones y confesiones intimistas.

Tal y como advierto en el prefacio, el texto no pretende un ajuste de cuentas, ni reescribir la historia o de novelarla, sino sencillamente ofrecer un inventario de vivencias escolares, con una perspectiva subjetiva y posiblemente distorsionada por la liviana memoria.

Intuyo que lo allí dicho será familiar a estudiantes de otros colegios similares porque el período escolar deja huella en toda persona y el período histórico considerado dejó huella en la España que vivimos.

Vale, de acuerdo. No interesan las cosas del abuelo Cebolleta. Coincido en que el tiempo no puede perderse en leer manuscritos ajenos sobre vidas ajenas, pero nunca faltarán razones para asomarse a esta obra: ¿curiosidad?, ¿regreso al pasado?, ¿aburrimiento?, ¿insomnio?,¿nostalgia?

En fin, si se desea un paseo ameno por un tiempo que forma parte de nosotros, puede adquirirse el libro directamente por internet desde aquí de forma sencilla y rápida.

Y si alguien quiere añadir comentarios o anécdotas sobre la educación de aquélla época, en el Loyola u otros centros educativos, pues aquí está el foro abierto a los comentarios.

Gracias por haber llegado hasta aquí.