Nosotros somos los juguetes

sustoEse es el mensaje, aunque he tardado en caer en la cuenta. Llevo pasando por ese palacio de juguetes que es Toys R Us desde hace años y la pronunciación de esa “R” infiltrada me distraía de su significado, que con mi pobre inglés, aludía a algo de juguetes. Pero no, la traducción correcta es “Toys are us” , o sea, “los juguetes somos nosotros”.

Ahí me brotó la pregunta: Eso de “los juguetes somos nosotros”…¿ es una confesión del personal de la tienda o es un mensaje de lo que tienen que sentirse los clientes?, ¿los juguetes son ellos o somos nosotros?. En ambos casos, es aterrador porque los juguetes deben estar al servicio de las personas y nadie debe ser juguete de nadie.

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Ridículos peligros que acechan en los hoteles

hotelAcabo de regresar de un viaje a Toledo en que he tenido ocasión de alojarme en un estupendo hotel, “de cuyo nombre no me quiero acordar”, como corresponde a lo que sucede en La Mancha, pero al hilo de varios percances menores tuve ocasión de reflexionar sobre las sorpresas desagradables que a veces acechan en los hoteles y pueden convertir una estancia placentera en una trágica peripecia, propia del hotel de Psicosis.

En otro otro post me referí a las situaciones divertidas que me ha planteado la estancia en algún hotel postmoderno, pero ahora me refiero a problemas mas graves.

No me ocuparé ahora de esos problemas menores de la ausencia de toallas suficientes, de manchas sospechosas en las sábanas o la dotación de almohadas duras como el mármol.

Tampoco a la lucha a brazo partido para conseguir que se apaguen las lucecitas cuando se toquetean infructuosamente todos los interruptores disponibles.

Ni al frenético pulsar del mando a distancia de la tele para conseguir ver algo distinto de la oferta de películas del hotel. Situación solo comparable a la lucha por conectarse al wifi supuestamente gratuito del hotel.

fugaTampoco a la sorpresa al correr las cortinas de las hermosas vistas a un patio interior de película de terror. O al abrir el minibar y observar aterrado que un anterior huésped se tomó una chocolatina y dejó el envoltorio puesto como si no se hubiese consumido.

Ni al esfuerzo por abrir esos minúsculos botecitos de champú o de peinarse con un peine que no se vendería ni en un bazar chino, o de afeitarse con esa maquinilla de regalo que parece convertirse en segadora de cuchilla asesina.

Ni al pasarse una noche en vela por los ruidos molestos por no decir sorprendentes de la habitación de al lado a horas impropias.

O cuando de noche rogamos en recepción que nos avisen telefónicamente para despertar y por una pésima organización, se lo toman tan a pecho que tienes que descolgar el teléfono tras el cuarto aviso discontinuo.

Todo lo dicho lo he visto o sufrido en alguno de mis viajes por lo largo y ancho de España, pues por muchas estrellas que tenga el hotel puedes sentirte estrellado. Y eso pese a los valiosos diez consejos para ser bien atendidos por los recepcionistas de los hoteles.

Pero ahora quiero referirme solamente a cinco simples situaciones en las que peligra la vida o seguridad del huésped y que confieso haber padecido en persona. Sigue leyendo “Ridículos peligros que acechan en los hoteles”

El poder de la sonrisa unido a la velada amenaza

sonrisa peligrosaLa sonrisa es una valiosa herramienta de negociación en una situación difícil. Utilísima y gratuita para el éxito en cualquier actividad que nos interese. En el peor de los casos, lo que es seguro es que no perjudicará.

Ya me ocupé del poder de la sonrisa para alcanzar la felicidad en un post anterior, y es que cuando sonreímos aparentamos ser mas felices, no ocultar artimañas, parecemos mas competentes y dispuestos a comprender al otro. Una excelente carta de presentación. De hecho, es realmente difícil fruncir el ceño cuando alguien te sonríe. Y en cambio, cuando alguien es malencarado nos lo pone fácil para portarnos con dureza.

Sin embargo, para el éxito no basta la sonrisa. No hay domador que entre a la jaula con la sonrisa sin el látigo. Sigue leyendo “El poder de la sonrisa unido a la velada amenaza”