Fantasmas de carne y hueso

pinochoCreía que se habían extinguido como el tigre de diente de sable o el pájaro dodo. Pero no. Allí me lo encontré en la cola de pago del hipermercado. Alto y vestido de aventurero como Frank de la Jungla, frisando los cincuenta años, seguro de sí mismo, tal y como le recordaba de los tiempos de escolar, en que le considerábamos un simpático embustero de tomo y lomo, pero cuyos embustes eran para crear su propio mundo imaginario. Poco había cambiado como relataré… Sigue leyendo “Fantasmas de carne y hueso”