Cien años y unos días, Kirk Douglas

Douglas_Kirk_SpartacusQue alguien viva cien años es memorable. Que lo vivan las buenas personas es digno de agradecer y a todos nos debe alegrar. En el caso del actor Kirk Douglas, me parece un buen ejemplo.

Reconozco sus méritos cinematográficos, pero solo dejaré mención a su vertiente de actor en cuanto a una doble huella personal. La dejada en mi adolescencia por la película “Espartaco” (1960), basada en la que Voltaire calificó como “la única guerra justa de la historia”, la de los esclavos frente al imperio romano; y la dejada en mi adultescencia por la película “El loco del pelo rojo” (1956) sobre Vicent Van Gogh, quien ha sido calificado como el loco más cuerdo de la historia.

Ahora me interesa destacar tres hechos memorables de la vida de Kirk Douglas que demuestran como la vida merece la pena vivirse y poder mirarse al espejo cada día. Veamos. Sigue leyendo “Cien años y unos días, Kirk Douglas”

Bob Dylan como Premio Nobel de Literatura: Vivir para leer

callejerosPor supuesto que admiro a Bob Dylan como artista pero me temo que lo de concederle el Premio Nobel de Literatura recuerda al bandido mítico Procusto que cuando alojaba a un viajero, lo amordazaba y ataba a las cuatro esquinas del lecho. Si la víctima tenía el cuerpo más largo que la cama, serraba las manos o pies que sobresalían; si, por el contrario, era de menor longitud que la cama, lo descoyuntaba a martillazos hasta estirarlo y ajustarlo a la medida.

Nunca es tarde para sorprenderse… me explicaré… Sigue leyendo “Bob Dylan como Premio Nobel de Literatura: Vivir para leer”

Hay buenos samaritanos en el siglo XXI

The Good Samaritan (?)Me entero casualmente (y tarde) de la triste noticia de la muerte hace años de una persona humilde (para mí todo un personaje) que me infundió confianza en la condición humana.

Compartiré esta pequeña pero significativa historia que siempre me acompañará con emoción, pues en tiempos de rapidez, egoísmo, tecnología y protesta, siempre se agradece el ejemplo sano de buenas personas. Sigue leyendo “Hay buenos samaritanos en el siglo XXI”

Aprendiendo de la decadencia de Jack Nicholson

jack nicholson Las películas que protagonizaba Jack Nicholson siempre me dejaron huella. No sé si el gran actor hacía bueno un mal guión o si un buen guión hacia bueno a un actor histriónico, pero lo cierto es que en un mundo y tiempos donde los dioses son desmitificados constantemente, ese actor siempre ha despertado mi admiración.

Eso sí, en descargo de su vida de excesos, hay que decir la doble carga que dejaría a cualquiera convertido en una marioneta rota:. Y es que en 1975, un periodista investigando el pasado del actor, descubrió que la mujer que Nicholson siempre había tomado por su hermana era en realidad su madre y que su madre era su abuela. Su padre, un alcohólico que nunca conoció y los abandonó. Nicholson se enteró de la verdad cuando ambas habían fallecido. Casi nada. Levantarse cada mañana después de ese mazazo y luchar por sobrevivir es admirable.

Y ahora que yo tengo la edad en que Jack Nicholson encarnaba mis ideales, y el tiene la edad en que yo no tendré ideales (77 años) me temo que ni yo he conseguido imitarle ni él ha conseguido los suyos a la vista de la entrevista reciente que nos muestra la decadencia de una estrella que se apaga.

Veamos su estilo de vida actual que nos obliga a reflexionar sobre lo efímero y sobre lo que nos sobrevive.

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Sálvame de Sálvame y similares programas televisivos infames

manipulacionEsta visto que el formato del televisivo “Sálvame” de la cadena Telecinco vende y mucho.

La fórmula es sencilla: tómese un puñado de personajillos de segunda fila, deslenguados y mercenarios, dispuestos a prestarse al juego de comentar todo y dejarse comentar sus intimidades.

Luego búsquese un presentador que administre los tiempos y sus enfados, para ofrecer una apariencia de que lo que se ofrece es serio, real y digno de máxima atención. También es importante que haga guiños de palabras y miradas bobaliconas hacia la pantalla para que cada espectador piense que es un trato personalizado.

Preséntese el programa a horas de relajo, tras la comida o cena preferentemente.

Y finalmente, como un restaurante de éxito, anúnciese el plato fuerte antes del inicio del programa: desvelar un escándalo, enfermedad, infidelidad, pleito o zozobra similar.

El resultado está a la vista: quien más, quien menos, jugueteando con el mando a distancia, acabamos cayendo en observar esa gente que nos habla de problemas que no nos interesan.

Pero pronto quedamos enganchados. Comenzamos mirando una pecera con ojos pasivos e indiferentes y acabamos como asistentes a un espectáculo de circo, pendientes del desarrollo y alternando asombro y sonrisas.

La gran pregunta es: ¿ Nos hace feliz asomarnos a esas ventanas de miserias ajenas, unas ficticias y otras magnificadas?. Veamos el problema en su justa dimensión. Sigue leyendo “Sálvame de Sálvame y similares programas televisivos infames”

Lo que la muerte del actor Robin Williams nos enseñó

La muerte es algo que nos acompaña desde que nacemos pues el reloj de la vida inicia la Robin Williams cuenta atrás. Sin embargo, lo que nos sorprende es la muerte de alguien cuando concurren dos circunstancias excepcionales como la del actor Robin Willians. Por un lado, que es la muerte por suicidio, esto es, por decisión propia, con la razón nublada o no, pero por las propias manos, ya que parece ser que el actor según el informe forense apareció “colgado, semi-vestido, con un cinturón alrededor del cuello”, así como “cortes superficiales de cuchillo en las muñecas”. Por otro lado, que es la muerte de alguien que encarna la alegría, humor, vitalidad y optimismo, caracteres que pugnan con la idea de “arrojar la toalla” y sumirse en la fatal depresión, pues según el comunicado de su esposa “luchaba con sus propias batallas de la depresión, la ansiedad, así como las primeras etapas de la enfermedad de Parkinson”.

 

Pues bien, la vida es aprendizaje y experiencia y bien está sacar algunas enseñanzas de tan triste suceso.

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Aliviarse de la indigestión de noticias de Felipe VI

real indigestion   El Rey Felipe VI ya es el monarca de todos los españoles, quiérase o no, eso es lo que la Constitución vigente quiere. Al margen de la opción republicana o monárquica de cada cual, lo que es insoportable es la avalancha de información sobre el nuevo Rey, su esposa, sus niñas, sus viajes, sus palabras, lo que es y lo que se espera. Y no me refiero a las noticias sobre sus gestiones diplomáticas o los posibles escándalos de corrupción, sino al regodeo de la prensa intentando emular la actitud inglesa hacia su casa Real y que tristemente solo refleja un absurdo complejo de inferioridad.

Llegó un momento en que entre la radio, la televisión y la prensa parecían portavoces de la Casa Real. Como si todos los ciudadanos estuviésemos esperando a despertar para abalanzarnos a saber detalles de la vida del Rey y la Reina.

Y esa indigestión de información plantea serios problemas.

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Dos discursos maravillosos de dos mentes maravillosas

Discursos maravillosos Son dos discursos que impactan y hacen reflexionar y cambiar. Oro puro. Mejores que un sermón, más directos que un libro, mas persistentes que una melodía y mas valiosos que todo lo que los gurus modernos nos ofrecen como evidencias y modelos. Pasen y vean:

MI DISCURSO PREFERIDO: STEVE JOBS EN LA UNIVERSIDAD STANDFORD

OTRO DISCURSO MARAVILLOSO: JOSÉ MÚJICA EN RÍO DE JANEIRO