La felicidad de no montar muebles de Ikea ni piscinas

 

mueblesMaduramos cuando aceptamos las limitaciones a nuestras ilusiones. Pronto aceptamos que no podemos volar, que el dinero es limitado y que la chica de nuestros sueños en realidad será de otros. Un trance especialmente duro es el que sufrimos al aceptar que no podemos hacer lo que los demás hacen con soltura: montar objetos embalados en piezas. Veamos mi experiencia de una mesita y de una piscina: lo que no dicen las instrucciones y lo que se aprende.

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