Para llamar a las cosas por su nombre y parecer más culto

A veces miramos y no vemos. Caminamos y nos perdemos el paisaje. Lo asombroso son las situaciones o cosas que nos resultan cotidianas y que realmente no conocemos como denominarlas, o forzamos palabras próximas o acudimos a los atajos de la ignorancia “es como…” , “eso que está…”, “el chisme”, etc.

Pues bien, aunque el diccionario de la Real Academia nos ofrece más de 88.000 palabras y no es posible conocerlas todas, aquí van unas cuantas que nos permitirán salir airosos de situaciones comunes y de paso, parecer mas cultos. Sigue leyendo “Para llamar a las cosas por su nombre y parecer más culto”

El silencio de la RAE ante el dirigismo lingüístico

enfrentamientoYo pensaba que los trapos sucios de la Real Academia se lavaban en casa. También creía que cuando se ejerce una labor colectiva, el lugar para debatir y demostrar capacidad persuasiva son las sesiones del pleno, comisiones o mediante escritos de queja a la presidencia. E incluso creía, pobre de mí, que esos señores académicos (tan cultos, tan finos, limpiando y dando esplendor) eran ejemplo de moderación y elegancia.

Pero afortunadamente, con la polémica entre los académicos Arturo Pérez-Reverte y Francisco Rico, me he dado cuenta de que en la Academia hay vida… y esperanza. De que los académicos no son vampiros que nadie les ve a la luz del día y que solo aletean en la noche cerrada de un caserón silencioso y repleto de libros.

Y digo afortunadamente, porque creo que cuando se asume un cargo público, y somos llamados por nuestras convicciones, conocimiento o experiencia, hay que respetar el juego de las votaciones (eso se llama civilización) pero tampoco puede negarse el derecho al pataleo. Al sano pataleo, en el caso de Arturo Pérez-Reverte.

Recordemos que la polémica tiene lugar con el uso del lenguaje de género. Pérez-Reverte defendía la solicitud de unos profesores andaluces de que la Academia tomase partido rechazando, condenando o advirtiendo del riesgo de la imposición a los profesores de la manera de dirigirse a los alumnos, utilizando el desdoblamiento de género (una simple carta bien redactada hubiese bastado, alertando de los riesgos del dirigismo cuando la lengua es naturalidad).

Veamos lo sucedido… y sus implicaciones Sigue leyendo “El silencio de la RAE ante el dirigismo lingüístico”