Claves para ser feliz

30 pequeñas sorpresas que nos alegran el día y la vida

pequeñas alegriasLa canción de Pedro Navaja termina con aquello de “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay, Dios”.

Unas buenas y otras malas, pero lo cierto es que si abrimos las puertas de la percepción y nuestra atención, nos tropezaremos con infinidad de agradables sorpresas o momentos que nos depara el azar, que son gratis y nos hacen mirar el día con ojos placenteros y sonrisa fácil.

No me refiero a ser premiado con la lotería ni un ascenso laboral o un reconocimiento académico o gozo material similar. Tampoco pienso en los regalos de cumpleaños, navidades, aniversarios o fiestas análogas. Tampoco me refiero a la sorpresa de grandes noticias positivas (avances de investigación, sanitarios o paz en conflictos armados).

Se trata de algo mucho mas pequeño y espontáneo que se cruza en nuestras vidas y que nos provoca un placentero ronroneo e incluso un zafarrancho de hormonas emocionales festivas.

Veamos un listado de 30 pequeñas sorpresas placenteras. Quien más, quien menos, se sentirá reconocido pues habrá experimentado de forma sencilla y gratuita, alegría, alivio, placer o confort en tales situaciones.

1. Cuando se produce esa primera vez de una experiencia que nos cambia de paradigma o hábito: la primera vez que controlas la bicicleta sin caerte, la primera vez que das un beso, la primera vez que flotas en la piscina sin ayuda, la primera vez que pruebas una pizza, el primer día de trabajo, el primer día escolar con libros nuevos, el estreno del primer teléfono móvil, etc.

2. Cuando despertamos con zozobra pensando que nos hemos quedado dormidos y llegaremos tarde al trabajo y súbitamente nos percatamos que… ¡es sábado!

3. Cuando descubres desde tu coche un espacio libre para aparcar en una zona saturada. Y si llevamos prisa, ni te cuento.

4. Cuando la mañana nos ofrece un día soleado y no es día laboral. Solamente mirarlo y saber que está ahí todo un sol brillando para nosotros, nos genera optimismo.

felicidad de abrazar5. Cuando tropezamos a ese amigo que hace años que no vemos y que nos cruzamos en lugar y momento insospechado, y con el que nos detenemos y saludamos alborozados. Las pupilas se dilatan, la sonrisa se abre, la conversación fluye y nos vamos cada mochuelo a su olivo con satisfacción.

6. Cuando acudes a un restaurante o te invitan a un almuerzo y descubres el sabor nuevo de un plato condimentado o elaborado originalmente cuando creíamos haberlo probado todo (como la mejor fabada del mundo), y que nos provoca sensaciones gustativas increíbles.

7. Cuando nos sorprendemos al escuchar esa canción del pasado que creíamos haber olvidado hasta el punto de no poder evitar tararearla mentalmente y evocar las experiencias que la acompañaron en su día, con ojos entrecerrados.

8. Cuando encuentras en el bolsillo de la vieja chaqueta un detalle o dinero con el que no contabas, o que dabas por perdido.

9. Cuando llegas a la estación de tren o autobús inmediatamente antes de que llegue, y te felicitas a ti mismo tanto por haberte librado de esperas como por no haber llegado tarde.

pequeñas sorpresas10. Cuando llegas a casa y tu perro brinca con alegría espontánea y sentida como si hubieras sobrevivido al Titanic.

11. Cuando existe una amplia cola en un supermercado, cine, banco o similar, que miras de soslayo y con íntimo alivio ya que la cola se ha formado a tu espalda.

12. Cuando cierra la boca, se va o apaga el equipo musical alguien próximo tan maleducado que habla gritando o nos invade con estruendo.

13. Cuando recibes una notificación de Tráfico o Hacienda… ¡y es para recordar que el coche tiene que pasar la inspección Técnica, o informarte del calendario fiscal!.

14. Cuando consigues poner un tornillo o clavo para colgar un cuadro o figura pese a ser un manazas… ¡y aguanta sin desplomarse!

alegría de recibir carta15. Cuando recibes una carta escrita a mano y te sorprende que hay seres humanos que no están enganchados a la tecnología y son capaces de escribir palabras completas y gastar su tiempo en poner un sello y llevarla al buzón.

16. Cuando es el día que corresponde saltarse la dieta o hay una celebración que nos sirve de coartada para no guardarla.

17. Cuando nos dicen sincera y espontáneamente aquéllo de… ¡Qué bien te veo!, o ¡No has cambiado!

18. Cuando al tomar un refresco, caña o café, el empresario hostelero nos obsequia con un simple tentempié que vale bien poco aunque tan gentil detalle nos parece mucho.

19. Cuando alguien comenta en nuestro blog para dar su opinión, o nos llega un correo electrónico o whatsapp, sin pedirnos favores y sencillamente para recordarnos que importamos a alguien que está ahí fuera.

20. Cuando nos percatamos de que una oferta increíble por correo electrónico, o la notificación de un premio, son estafas, y los mandamos a la papelera con íntima satisfacción.

21. Cuando hace frío invernal pero bien abrigaditos jugueteamos con el aliento dibujando figuras en el aire.aliento condensado

22. Cuando recibimos una nueva tarjeta de crédito y la firmamos y guardamos como un tesoro, haciéndonos sentir seguros y dueños del mundo.

23. Cuando una persona por la que nos sentimos atraídos sentimentalmente nos dedica un sencillo, gesto, saludo, llamada o proximidad, que aviva la imaginación y expectativas de que la relación vaya mas allá.

24. Cuando el calor nos atenaza y para calmar la sed nos sorprende gratamente el jugueteo en la garganta de las burbujas de la coca-cola, o la fresca acidez de la cerveza o bebida favorita.

25. Cuando la tormenta acaba y respiras aire limpio, fresco y sale el sol con un tranquilizador arco iris.

26. Cuando la trama de la película nos sorprende y nos deja pegados a la pantalla, deseosos de saber el desenlace.

sorpresas agradables27. Cuando el libro que leemos da un giro que nos atrapa o nos promete suspense o sorpresa. Y no digamos cuando lo acabamos y suspiramos.

28. Cuando adoptamos una reacción, mas instintiva que racional, para mostrar nuestra queja frente a una injusticia o para defender alguna víctima o marginal que no conocemos. Nos sorprendemos gratamente de nosotros mismos.

29. Cuando ayudamos a alguien marginal sin ignorarle, ni apresurar el paso ni proferir monosílabos cortantes.

30. Cuando encontramos ese juguete roto o gastado (o cromos o tebeo) de nuestra infancia que habíamos dado por perdido o destruido, y acariciarlo mientras evocamos otros tiempos y otra inocencia.

Por si el listado supo a poco aquí tenéis otro estupendo listado de veinte pequeñas cosas que hacen feliz… por un segundo.

Y mas allá de las sorpresas, con premeditación, hay actividades naturales que liberan las beneficiosas endorfinas que reducen el estrés y nos hacen sentir felices.

En suma, hay un mundo de pequeñas cosas inesperadas a nuestro alrededor. No necesitamos esperar a que vengan ni buscarlas. Están ahí, esperando que nuestra atención se fije en ellas y recibirlas con alborozo. Alivio, placer o complicidad reconfortantes. Si miramos con ojos alerta, seremos capaces de encontrar flores en la selva cotidiana.

 

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