15 Consejos para mi hijo sobre cómo elegir carrera universitaria

salir-huevoMi hijo mayor está en la encrucijada de qué carrera estudiar y pese a ser un extraordinario buen estudiante no lo tiene claro y oscila según el día, según la opinión de sus amigos o el impacto de una tendencia de internet. Sin embargo, esa veleta tiene que detenerse para apuntar hacia el viento del triunfo.

Lo triste es que corren tiempos de gran incertidumbre y se trata de una decisión seria que puede marcar su vida para lo bueno y lo malo.

Por eso, antes de entregar varios años de la vida, dinero, energías e ilusiones a unos estudios de graduado, bien está reflexionar críticamente y algo tendremos que decir los padres.

Por eso, aquí están los consejos que me brotan de reflexionar sobre ello, sin olvidar que son opiniones de padre y no consejos de pedagogo, líder, ni gurú o asesor profesional. Se trata de consejos de alguien como yo, que procedente de la EGB de los escolapios, con más diversión que formación, estudió la carrera de derecho por una razón tan poderosa como “porque no tenía ni idea de matemáticas ni física”, y que conseguí sobrevivir, adaptarme e incluso llegó a gustarme la disciplina.

Si a eso unimos la experiencia profesional de otros amigos y las vicisitudes de sus hijos, me parece que algo puedo decir para orientar al respecto.

Así que, aunque muchos estarán en desacuerdo, me limitaré a ofrecerlo por si sirven a alguien. Y si no sirven, un click, eliminado, y tan amigos.

Así que si todavía queréis saber lo que piensa un padre preocupado por el futuro académico de su hijo, ahí van los consejos que le he dado (y que posiblemente mi hijo ignorará porque hará lo que le plazca):

1. Veamos los quince consejos, para que los adolescentes los rumien:

direccion

I. Debes estudiar algo “que te de para comer”. Nada de Filología Hebrea ni astrofísica. Primum vivere, después filosofar.

II. Debes estudiar algo “que te entusiasme”, pero no que te entusiasme ahora con diecisiete años, que estás con las hormonas en pie de guerra, con la adolescencia del “yosétodo”, sino que te pueda entusiasmar en el futuro. Eso que se llama vocación o gusto por algo, aunque no sepamos la razón. La mejor garantía de superación con éxito de una titulación es la motivación, y no hay mejor manera de aprender, retener y dominar que disfrutar con la materia.

III. Debes estudiar algo que te permita salir del rebaño. El mundo profesional es muy competitivo. Cada vez más. Por eso hay que explorar carreras mas allá de las “clásicas” (Magisterio, derecho, químicas, etc) ya que existe un mercado sobresaturado de la generación de graduados que te precede a la que se han sumado todos los que el mercado laboral expulsó ya mayorcitos por la crisis y están en busca de trabajo.

donde-estudiarIV. Debes estudiar algo que te permita salir de tu región o de tu país. Unos estudios locales (por ejemplo, filología del idioma regional) solo sirven para “salidas” locales. Una disciplina culturalmente anclada en un territorio (por ejemplo, Historia de España, o Derecho) te alza un corralito con las fronteras de nuestro país y hay mercados fuera aguardando.

En cambio, las ciencias médicas o naturales, dada la universalidad de la anatomía humana, animal y especies vegetales, abre la posibilidad de mercados globales; de igual modo, las técnicas horizontales permiten esa exportación (por ejemplo, informática).

V. Debes estudiar algo que no vaya a verse superado por la vertiginosa tecnología. Por ejemplo, no estudiaría filología inglesa o alemana, ni Traducción, porque fuera de la enseñanza, los idiomas en pocos años serán objeto de traducción simultánea con aplicaciones de móviles.

V. Debes estudiar algo que ofrezcan Universidades accesibles que tengan mayor proyección y prestigio. Puestos a estudiar, apostemos fuertes. Los contratos, los becarios, los reclutamientos tienen predilección por los centros de prestigio.

caballosVI. Debes estudiar algo de duración razonable. Por ejemplo, salvo vocación clara, y pese a lo seductor del oficio, medicina es una carrera a largo e incierto plazo. Graduado, especialidad, temporalidad de contrato, etc. Se estudia para vivir, no se vive para estudiar.

VII. Debes estudiar algo que tenga buena consideración social. Es triste pero a lo largo de tu vida futura muchas personas te preguntarán que estudias o en qué trabajas, y te mirarán de arriba abajo y se guardarán lo que piensan. Y es que los títulos no agotan su eficacia en la profesión sino que trascienden hacia la vida social, por lo que bien está como carta de presentación una profesión con buen pedigree.

VIII. Debes estudiar algo que permita ofrecer competencias solicitadas por el mercado laboral y la sociedad, que te permitan el reciclaje o cambio de empleo si la empresa o los compañeros no te gustan.

IX. Debes estudiar algo, en que previamente hayas examinado el programa de estudios y sobre todo, hablar con un profesional que te cuente la verdad, la grandeza y miseria de las profesiones correspondientes a ese título. Nada de abrir una puerta vistosa sin saber lo que hay detrás. Además no está de más pasearse por la Facultad o Escuela ahora, antes de decidir, y curiosear. Siempre se capta algo.

quimicaXI. Debes mirar hacia tu interior y preguntarte por tus habilidades y capacidades: reflexivas o técnicas, letras o ciencias, primacía de expresión oral o escrita, etc. No todos valen para todo y sería estúpido que un pez intentase volar sin alas.

XII. Debes calibrar las especialidades, pasarelas, atajos y derivaciones de la titulación en concreto. Más vale elegir una navaja suiza multiusos que unas tijeras. También examinar si el tronco de la carrera puede servir para otras enseñanzas. Y por supuesto antes de desechar una titulación por una vertiente específica molesta, examinar si existen vías alternativas dentro de la misma (p.ej. medicina permite cirujanos que no les gusten los niños y pediatras que no les guste la sangre de la cirugía). El camino profesional se hace caminando y a veces hay muchos senderos para la misma meta.

XIII. Debes calibrar el esfuerzo real que supone: energías, ilusiones y costes. A corto, medio y largo plazo. Conócete a ti mismo. Una titulación doble está bien pero no se trata de un sacerdocio o esclavitud. Aunque tampoco debes olvidar que el estudiante adolescente está en el mejor momento de rendimiento intelectual y lo que no hagas o consigas en los próximos diez años posiblemente jamás lo conseguirás.

futuroXIV. Debes saber que no necesitas ser un genio para graduarte. Basta con organizarte, esforzarte y molestarte en atender lo que es tu trabajo: “prepararte”.

XV. Debes decidir que estudiar por ti mismo. Está bien oír a todos, amigos y familia, pero al final tú tienes la última palabra.

Y por último, debes saber, que todos tenemos derecho a equivocarnos, y que si la elección sale mal, pero nos hemos esforzado y nos lo hemos tomado en serio, pues no pasa nada por reorientar la vida y los estudios.

2. Por supuesto, debes desterrar seguir alguno de estos motivos si son el único fundamento de la decisión, tan simples que garantizan el desastre futuro:

  • Eso estudian mis amigos.tigres
  • Eso estudió mi padre y mi abuelo.
  • Eso estudió fulanito y vive muy bien.
  • Estudiaré eso porque “es fácil”.
  • Estudiaré eso porque es una carrera cortita.
  • Estudiaré eso porque la Facultad está cerca de casa.
  • Estudiaré eso porque los estudiantes se lo pasan muy bien.
  • Estudiaré eso porque se gana mucho dinero.
  • Estudiaré eso porque me gustan las series televisivas de esos profesionales.
  • Estudiaré lo que sea porque no tengo otra cosa que hacer

3. Hoy mismo leía la noticia en el Diario La Nueva España que Biotecnología, Turismo y Medio ambiente, son las áreas académicas o titulaciones con mayor proyección y futuro.

Al margen de la credibilidad o acierto de ese pronóstico, me parece oportuno traer a colación para información de los interesados una amena entrevista sobre Biotecnología, Ingeniería Química y orientación universitaria hacia las ciencias, realizada por Antonio Arias a Mario Díaz, Catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Oviedo (además de un tipo genial), en la hermosa casa rural asturiana Torre de Tuña (Tineo) que quizá sirva para orientar a alguno en el mar universitario.

3 thoughts on “15 Consejos para mi hijo sobre cómo elegir carrera universitaria

  1. Una pena que no hubiera leído algo así cuando mis hijos estaban en esa misma encrucijada.
    Por cierto que, como en el caso del blog master, estudié derecho porque era un torpe en ciencias (entra en esa parte de mirar al interior y preguntarte por tus capacidades y habilidades) y no solo acerté, sino que me considero uno de esos privilegiados que trabaja en lo que le apasiona (el derecho sanitario).
    Ojalá que tu hijo acierte

    Le gusta a 1 persona

  2. Yo puedo comentar una variante a todo esto.
    Hice FP de máquinas y antes de acabar a los 19 años ya tenía trabajo. En 1 año indefinido.
    A los 23 previas oposiciones accedo al cuerpo de guardas forestales del Principado.
    A los 32 empiezo derecho y lo termino en 6 años (currando a la vez). Y termino ciencias jurídicas de la administración.
    Ahora con 42 años opositando a secretario-interventor.
    Mis hijos tienen claro lo que les espera y que nunca es tarde.
    Chao

    Le gusta a 1 persona

Gracias por comentar con el fin de mejorar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s